No me gusta mucho dar mi opinión públicamente sobre muchas cosas como política, religión y otro tipo de asuntos que pueden ser considerados un tanto controvertidos pero hoy creo que voy a romper esa regla que me he puesto y opinar porque sinceramente quiero hacerlo, ¿borraré la entrada?, no lo creo.
Voy a hablar de
la nueva moda de ser hater, pero hater de esos que desean lo peor, porque sí, ya de por sí ser hater a medias es una moda, si no lo eres no molas absolutamente nada, no eres guay, no eres nadie, es como la moda de la horrible, por no utilizar otro adjetivo más horripilante y hortera, chaqueta amarilla de Zara que hace unos meses había que tener sí o sí porque de lo contrario no estabas a la moda. En fins,
esta entrada tratará de esos haters que llevan eso de odiar hasta límites enfermizos, de esos que lo único que saben hacer es echar bilis por todos los lados, es tremendamente triste que cada cierto tiempo haya que tratar este tipo de temas asquerosos, porque otra definición no deberían tener.