Los Goya ya han sido entregados, Dani Rovira ha vuelto a presentarlos,
un año más se ha vuelto a convertir una entrega de premios que debería ser un homenaje al cine español en una ceremonia a donde el famosete de turno va a hacer política y de paso a darle un poco al postureo para así caer un poquito mejor (o peor) al personal.
Y un año más, pues lo mismo, demagogia política, demagogia política, aplaudida con mayor o menor énfasis por los líderes supremos y no tan supremos de tres de los partidos políticos principales de España que han acudido a la gala todos de tiros largos excepto uno, que iba de tiros cortos, otro directamente no apareció,
y un año más que la gala de los OscarGoya será recordada por los discursos con matices políticos y no por el cometido principal de esos premios, no se recordará quien ganó el Goya al mejor actor o al mejor guión, se recordará que determinado actor o actriz dijo tal cosa contra los recortes, contra los desahucios... o bien mostrando su indignación por las pocas ayudas que recibe el cine español, o su postura a favor de la protección del Tiranosaurio Rex.
Y dado que ya he escrito con anterioridad sobre los Premios Goya, pues simplemente pondré los links esas entradas porque así no me repito :-)